Ciudad de México.- La masacre de cinco hombres ayer dentro de una barbería en la colonia Terrenos Nacionales revivió escenas que eran comunes en los tiempos de mayor violencia en la ciudad.

“¡Déjenme pasar, es mi familiar!”, fueron los gritos que ayer retumbaron en el bulevar Zaragoza, cuando una mujer se brincó la cinta roja que prohibía el paso al lugar del crimen.

Agentes de la Policía Ministerial tomaron a la mujer en brazos y le confirmaron la noticia: su ser querido había sido ejecutado junto con otras cuatro personas. Con este multihomicidio, sumaron 11 personas asesinadas en 24 horas. De acuerdo con estadísticas de la Fiscalía General del Estado (FGE), octubre se perfila como el mes más violento del año. Hasta ayer  sumaron 63 homicidios dolosos, acumulando 419 en lo que va del año, poco más de 100 en comparación con los 312 crímenes que se registraron aquí en todo el 2015.

Menores de edad con uniformes escolares colgados de la cinta roja que delimita la escena del crimen, detenciones masivas de peatones como presuntos sospechosos y un estrangulamiento del tráfico vial en avenidas principales por varias horas, volvieron a tomar la atención de los fronterizos.

Alejandro Rubalcaba, vocero de la Fiscalía General del Estado (FGE) en la Zona Norte, informó que los cinco hombres asesinados quedaron dentro de la barbería “Pokes”, en el bulevar Zaragoza y calle Ejido Galeana, en el suroriente de la ciudad.

Las víctimas no habían sido identificadas hasta el cierre de esta edición, sólo se dijo que eran empleados del negocio, pero que entre ellos también pudieran estar clientes. En el estacionamiento quedaron una camioneta Chevrolet HHR gris y un auto Ford Focus azul, que quedaron consignados en la carpeta de investigación que lleva el Ministerio Público. Los sicarios fueron dos hombres vestidos con pantalón de mezclilla y camisetas en blanco y rojo, quienes cruzaron el bulevar Zaragoza y huyeron por una escuela que se ubica en ese sector, se dio a conocer.

“Cuando me di cuenta casi me desmayo. Están viendo que estoy todo azucarado (diabetes) y pasan estas cosas”, expresó un empleado de un negocio ubicado a unos 100 metros del lugar del atentado, ocurrido a las 10:59 horas.

Apenas una hora antes, alrededor de las 10:00 horas, un hombre fue asesinado con entre seis y ocho disparos en la colonia Barrio Alto, donde un menor de 12 años que lo acompañaba resultó lesionado de bala.
Agentes ministeriales refirieron que el menor suplicó al sicario que no le disparara al hombre –al parecer su papá–, pero el pistolero accionó su arma contra su víctima y de paso hirió al infante.
Testigos manifestaron que el asesino era un hombre que portaba una camiseta roja, quien se fue caminando tras cometer el crimen.

“Yo lo vi que se fue caminando como si nada”, dijo un trabajador de la zona Centro que ayer observaba la escena del crimen en la esquina de la calle José María Arteaga y Francisco Javier Mina.

Autoridades no oficializaron hasta ayer el móvil del asesinato; tampoco se reportó la detención de los responsables.La escena del crimen fue reforzada por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, que desde los últimos meses se les ha observado apoyando a los cuerpos policiacos locales. Sin embargo, el Gobierno estatal mantiene acéfala la Fiscalía Especializada en Investigación y Persecución del Delito Zona Norte, con cabecera en Ciudad Juárez.

Investigan venganza

Tras la masacre en la barbería, se dijo extraoficialmente que el móvil pudiera estar relacionado con el narcomenudeo. Agentes investigadores mencionaron que el múltiple homicidio pudiera haber sido en venganza por la detención de dos presuntos sicarios la tarde del martes en la colonia Lucio Cabañas, quienes portaban una subametralladora. William Israel O. F., de 18 años, así como un menor de 17 años, fueron consignados a la Fiscalía por delitos contra la salud y por tener en su poder el arma de fuego.

Intensifican operativos

Agentes de la Policía Municipal y Policía Estatal instalaron ayer filtros de seguridad en avenidas aledañas donde se registraron homicidios en la ciudad. En las avenidas Insurgentes, Zaragoza y Ramón Rayón fue donde se notó mayor presencia de agentes policiacos, instalados a media calle e inspeccionando vehículos. A la par se intensificaron los operativos en búsqueda de los sicarios, para lo cual los policías detuvieron a decenas de personas que les parecieron sospechosas: cualquier persona que portara tatuajes, con cabello a rapa o con ropa holgada.

Formados en línea y con las manos pegadas a la pared, los hombres fueron inspeccionados por los oficiales preventivos, que se cercioraron que no trajeran un arma que los relacionara a los asesinatos.

“Ya vienen por mí; van a pensar que yo tengo que ver en eso”, dijo ayer un hombre que observaba una escena del crimen en la calle José María Arteaga.
Otros fueron subidos a las patrullas y paseados por varias cuadras, hasta que los agentes policiacos decidieron dejarlos libres, se pudo observar en torno a los homicidios registrados ayer.